Alberto Tejada. Ministro de Salud anuncia nuevo programa para atender a pacientes de cáncer en el país, además de Carrera Pública y cogestión de hospitales con las regiones.
Desde su despacho ministerial, Alberto Tejada enumera las actividades que viene impulsando: conseguir que todos los enfermos de cáncer del país tengan cobertura asegurada y la próxima puesta en funcionamiento del Instituto de Salud del Niño.
Cada vez que protestan, los médicos tienen el mismo reclamo: hospitales en mal estado y la eliminación de los contratos CAS. ¿Se ha llegado a algún acuerdo con ellos?
Tenemos buenas relaciones con los médicos del Ministerio de Salud. De hecho, hace una semana, junto a la Federación Médica, el decano del Colegio Médico y el presidente de la Asociación de Médicos del Ministerio de Salud nos acercamos al premier para presentarle propuestas que nos permitan alcanzar, por ejemplo, el 100% de nombramientos. Nos hemos comprometido en ver si podemos crear un escalafón por años y de acuerdo con la meritocracia.
Una suerte de carrera pública...
Estamos hablando de una carrera pública en el sector Salud que no existe en este momento y que está desarticulada.
Eso por el lado de los médicos. Por el lado de los pacientes, ¿cuáles serían los cambios?
El producto más importante que vamos a tener antes de 28 de julio es que no habrá ningún peruano que ante la presencia de un cáncer deje de ser tratado, es decir, un plan integral contra el cáncer. Eso ya está listo. Si tienes cáncer, seas rico o pobre, el Estado te cubrirá. Ya no será como antes que llegábamos solo hasta el diagnóstico.
¿Con qué recursos se espera afrontar tal demanda?
Se está destinando para esto 162 millones de soles para infraestructura, 100 millones para tratamientos. Estamos incorporando a 9 hospitales y a 6 regiones que son Cusco, La Libertad, Junín, Huánuco,
Arequipa, y Piura. Obviamente el Instituto Nacional de Enfermedades Neoplásicas (INEN) es la institución que va a liderar la propuesta.
En otro tema, ¿qué irregularidades se encontraron en la construcción del nuevo Hospital del Niño? ¿Qué le faltaba para su puesta en funcionamiento?
Le faltaba todo. Hemos transferido ya 21 millones de nuestro presupuesto para que ya se termine este hospital y comience a operar el 15 de julio. Para nosotros era un dolor de cabeza, tenía un año y medio de inaugurado por el gobierno anterior, pero no funcionaba, no tenía nada adentro. Faltaba equipamiento que tenía que licitarse, faltaban médicos y personal a contratar. Para eso hemos dado ya una partida.
El presupuesto para ambas fue también un tema que preocupó a los médicos de esa institución...
El Hospital del Niño ahora tiene dos sedes, la de Breña y la de San Borja. O sea, es una sola unidad ejecutora con dos locales.
O sea, hay un solo presupuesto para las dos.
Pero le hemos dado un presupuesto adicional para que este pueda operar con vida propia. Nuestro deseo es que para el 2013 se pueda incorporar un presupuesto para que ambos locales sigan operando. El Hospital del Niño no solo se va a inaugurar sino que será un lugar donde se hará trasplantes de médula ósea para los niños, algo que nunca había sido tratado por el Estado.
Había propuesto también un trabajo conjunto con los gobiernos regionales...
Estuve hace unos días en Puno, viendo el tema del friaje en Masocruz y me preguntaba por qué no hay médicos en los lugares más alejados. Bueno, estoy proponiendo que ahora existan co-gestiones, es decir, el Ministerio de Salud intente cogestionar con el gobierno regional por lo menos un hospital en cada región para hacerse responsable de la atención especializada. Hemos derivado todo el tema a los gobiernos regionales y efectivamente ahí hay una deficiencia que se da porque el gobierno regional no tiene los recursos y no tiene logística.
Sobre la despenalización de relaciones entre adolescentes, ¿cuál es la posición del Ministerio de Salud?
Estamos en el punto medio, a favor de la educación para la salud sexual. El embarazo adolescente es un problema grave. No estamos en el discurso extremista de que esto es darles liberalidad a los jóvenes, tampoco en el discurso religioso, sino en el punto en el que no podemos desconocer que las jóvenes en el Perú se están embarazando a una edad inconveniente y la pobreza crece. Antes de que la despenalización creo que es la educación para la despenalización, sin que esto sea fomento de las relaciones sexuales.